28 marzo 2012

El Stadion De Meer


Este mítico estadio, ya desaparecido, fue testigo del nacimiento del fútbol total que pocos años después desplegó la 'Naranja Mecánica'. Es de esos estadios que hoy en día se echan en falta, en los que habia gente de pie, todos apelotanados casi encima de los jugadores. Uno de esos campos, llenos de misticismo y leyenda, al que los equipos europeos de los años 70 temían con solo pronunciar su nombre. El 'De Meer', un campo que tuvo el privilegio de ver nacer y consagrarse a Johan Cruyff.

En 1907 el AFC Ajax construyó su primer terreno de juego, al que se conocia por el nombre de 'Het Houten Stadion' (el estadio de madera). Tras los juegos Olímpicos de 1928, el conjunto de Amsterdam se trasladó al Estadio Olímpico. En los años previos al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el Ajax sumó dos nuevos títulos (1931 y 1932), que unidos a los de 1918 y 1919 obligaron al club 'Godenzonen' a construir un nuevo estadio con mayor capacidad. Así se encargó al arquitecto Daan Rodenburgh, socio del club, el diseño del nuevo estadio para los terrenos que se habían adquirido en el barrio de Watergraafsmeer, al sureste de la ciudad. El proyecto costó unos 300.000 de los antiguos florines y se inauguró el 9 de Diciembre de 1934 con un partido ante el Stade Français, partido que ganó el Ajax por 5-1.

A pesar de que su nombre oficial era Ajaxstadion, fue conocido popularmente como 'De Meer'. De aspecto tremendamente modesto, fue construido para albergar unas 22.000 personas pero llegó a acoger a 29.500 aficionados, y sus pequeñas pero coquetas tribunas cubiertas le daban un aspecto muy característico. El primer partido oficial jugado sobre el césped de De Meer fue contra el ADO Den Haag el 24 de Febrero de 1935 y el privilegio de anotar el primer gol en De Meer no le correspondió a un jugador local sino al visitante Rinus Loof, el partido finalizó con un empate (2-2) y para el Ajax anotaron Van Dijk y Blomvliet.

Hasta 1966, el Ajax atravesó una etapa gris. Aunque gana algunos títulos (las Ligas de los años 1947, 1956-57 y 1959-60, y las Copas de Holanda de 1942-43 y 1960-61), falta el impulso decisivo para que el club entre en la historia del fútbol mundial. Las primeras experiencias en la recién nacida Copa de Europa fueron amargas. En la temporada 1957-58 fue derrotado con contundencia en cuartos de final por el Vasas de Budapest húngaro (6-2), y en la campaña 1960-61 fue eliminado prematuramente por el modesto conjunto noruego del Fredriskstad. El mejor Ajax de todos los tiempos comenzó a forjarse en 1966 gracias a tres factores: el ascenso a la presidencia del club de Jaap van Praag, la llegada al banquillo de Rinus Michels y el talento de Johan Cruyff junto con jugadores como Johan Neeskens, Johnny Rep o Ruud Krol. Desde entonces el De Meer comenzó a ser testigo de grandes partidos y hazañas del conjunto 'ajaccied' entre las que destacan los títulos de la Copa de Europa de 1971, 1972 y 1973.

La segunda etapa triunfal del club se produce en la segunda mitad de los años 80. Con Cruyff, esta vez en el banquillo, ganan 1 Eredivisie (1984-85), 2 KNVB Beker (1985-86 y 1986-87), además de la Recopa de Europa lograda en 1987, gracias a una de las mejores generaciones del club, y en la que destacan jugadores como Marco van Basten, Stanley Menzo, Frank Rijkaard, Jan Wouters, Aron Winter y un jovencísimo Dennis Bergkamp.

La tercera y última gran generación del Ajax que pudo disfrutar del De Meer es la que en 1995 se hizo con la Champions League. Con un joven técnico holandés en el banquillo, Louis van Gaal, que mantuvo el sistema de juego clásico del equipo, basado en jugadores criados en la casa como el portero Edwin van der Sar; Michael Reiziger, Frank de Boer o Danny Blind en la defensa; Ronald de Boer, Edgar Davids o Clarence Seedorf en el centro del campo; y Patrick Kluivert y Marc Overmars en el ataque. También tenía grandes extranjeros, como el finlandés Jari Litmanen y los nigerianos Nwankwo Kanu y Finidi George.

Como muchos otros campos europeos, el De Meer también sufrió la violencia en el mundo del fútbol. El 27 de septiembre de 1989 una barra lanzada por el público del estadio alcanza al portero del Austria de Viena, Franz Wohlfarth, que tiene que ser retirado del terreno de juego. El 5 de octubre de ese mismo año, el Comité de Disciplina de la UEFA decide separar al club holandés de las competiciones europeas durante dos temporadas, aunque ocho días después el Comité de Apelación redujo esta sanción a una sola temporada.

El De Meer también ha albergado partidos de la selección holandesa. Tan sólo han sido cinco, pero tiene el honor de que todos fueran ganados por la selección anfitriona. Su estreno internacional fue el 22 de agosto de 1973, en un partido clasificatorio para el Mundial de Argentina'74 contra Islandia (5-0). El último, fue el 25 de marzo de 1992, en un amistoso ante Yugoslavia (2-0).

Además el viejo De Meer es testigo directo del nacimiento de un nuevo torneo europeo, la Supercopa de Europa. Ajax de Amsterdam (campeón de la Copa de Europa) y Glasgow Rangers (ganador de Recopa) debían enfrentarse en este nuevo torneo que todavía no tenía el reconocimiento oficial de la UEFA. El primer partido se celebró en el Ibrox Park de Glasgow. Los holandeses ganaron 1-3 gracias a los goles de Rep, Cruyff y Haan. La vuelta se produjo en el estadio holandés donde un 3-2 provocó que fuera el Ajax el primer ganador. Ante tanto éxito, la UEFA recapacitó accediendo a auspiciar la nueva competición.

En sus últimos años, De Meer cada vez acogía menos encuentros de los 'ajaccied'. La cada vez mayor afluencia de público, unida a la necesaria adaptación al siglo XXI de uno de los clubes más grandes de Europa, forzaron al cambio de estadio. En la temporada 1996-97, el equipo se trasladó a su nuevo estadio, el Amsterdam Arena. De Meer se había quedado pequeño, como en muchas ocasiones a lo largo de su dilatada historia, pero esta vez no valían soluciones de urgencia, como la de trasladar los partidos de competición europea o de mayor afluencia al viejo Estadio Olímpico de Amsterdam. La necesidad de un nuevo estadio supuso el fin definitivo del De Meer, un estadio que murió en manos de los éxitos del Ajax, un estadio que se había convertido en algo demasiado incómodo. Incluso su vieja tribuna de madera suponía un elevado coste de mantenimiento, impropio de un fútbol moderno.

Finalmente, el viejo De Meer dijo adiós a tantos y tantos años de fútbol de primer nivel, al romanticismo y espectacularidad de su Ajax, a los espectadores hacinados en pie en su vetusto graderío y, como otros muchos estadios míticos que aún permanecen en la memoria del aficionado fue demolido en 1998 para construir una urbanización de viviendas llamadas Park De Meer. Como curiosidad, otro elemento que recuerda al viejo De Meer, es la plaza en la que se puede observar donde estaba ubicado el centro del campo del desaparecido estadio.

27 marzo 2012

Ocampos, la joven estrella del River de Almeyda


El pasado año fue una temporada para olvidar por el aficionado de River. Boca ganó el título y el equipo descendió al infierno de la 'B'. Sin embargo, la delicada situación ha servido para que 'Los Millonarios' se replanteen su política de fichajes y optasen por volver a sus orígenes dando paso a la cantera, un prestigioso vivero que ha dado al fútbol argentino, y europeo, innumerables talentos. El próximo en cruzar el charco podría ser su nueva estrella: Lucas Ocampos.

Lucas Ariel Ocampos nació el 11 de junio de 1994 en Quilmes, ciudad argentina, situada al sur de la provincia de Buenos Aires (Argentina). Como muchos otros niños argentinos, vivió una infancia humilde. Se crió dando patadas a un balón en los potreros de su barrio e inició su proceso formativo como futbolista en el Quilmes Atletic Club de su ciudad natal. En la entidad 'cervecera' comenzó en la demarcación de lateral derecho, pero no tardó en adelantar su posición hasta la medular. Allí, su buen hacer en el apartado ofensivo le impulsó hacia un nuevo cambio posicional, reconvirtiéndose en delantero. Una vez asentado como referente goleador atrajo la atención de los técnicos de la federación argentina.

En noviembre de 2009, con 15 años, se incorporó a las categorías inferiores de River Plate, que se adelantó a su eterno rival, Boca Juniors, en la dura pugna por hacerse con sus servicios. En el elenco 'millonario' pronto comenzó a destacar, formando un tridente de gran nivel con Federico Andrada y Lucas Pugh. Tras el histórico descenso de River a la Primera B Nacional, Matías Almeyda, nuevo técnico franjirrojo, se llevó a varios jóvenes para observarles más de cerca en pretemporada y quedó maravillado con las condiciones de Ocampos. Desde el primer momento confió en él y no le tembló el pulso a la hora de otorgarle la titularidad en el primer encuentro liguero ante Chacarita. Lo hizo, además, situándolo en la banda izquierda, una demarcación nueva para él. Incluso cuando 'El Pelado' fue cuestionado por los periodistas acerca de las habilidades del joven jugador fue tajante: "Ocampos es un crack, el futuro de River está ahí". Unos halagos que el quilmeño refrendó con esfuerzo, descaro, asistencias y goles. De hecho, ya se ha convertido en el segundo máximo goleador del conjunto 'millonario' y se está convirtiendo en pilar fundamental en la buena marcha del equipo.

Es un futbolista diestro con un imponente físico para su corta edad (187 cms. y 80 kilos). Muy potente en la zancada, resulta muy difícil de frenar cuando arranca con espacios y sus características le convierten en un futbolista idóneo para apostar por el contragolpe. Además posee una impresionante calidad técnica que le permite deshacerse fácilmente de sus adversarios. Sabe utilizar el cuerpo para proteger el balón y domina el juego aéreo, puesto a que su talla añade una extraordinaria capacidad de salto. Se desempeña con soltura tanto en la delantera como en las tres posiciones por detrás del punta, y aunque este año está jugando en banda izquierda, parece sentirse muy cómodo en esa posición. Como puntos flacos debe mejorar su regularidad, sobre todo en cuanto a conceptos defensivos, y aunque siempre muestra mucho desparpajo, debe mejorar en la toma de decisiones.

Es internacional por Argentina, habiendo jugado con la sub-15 el Sudamericano de la categoría disputado en Bolivia en 2009. En el país andino las cosas no funcionaron a nivel colectivo, pero Ocampos mostró un gran rendimiento a lo largo del torneo. Actualmente es un habitual en las convocatorias de la sub-17, primero con José Luis Brown y luego con Oscar Garré. En el Sudamericano de la categoría, Argentina no pudo superar a Brasil pero consiguió el billete para el Mundial y dejó sensaciones esperanzadoras. Unos meses más tarde, en el Mundial disputado en México, el combinado albiceleste cayó en los octavos de final ante Inglaterra, y ni siquiera Ocampos pudo brillar, arrastrado por la dinámica negativa de sus compañeros.

Pese a que aún no ha alcanzado ni la mayoría de edad, ya ha despertado el interés de prestigiosos clubes europeos. Chelsea, Manchester City, Liverpool, Bayern, Inter, Real Madrid y Barcelona siguen de cerca sus evoluciones y ya han comenzado la carrera por conseguir su fichaje. Daniel Passarella, presidente de River, asegura que su joven estrella no saldrá por menos de catorce millones, puesto que la entidad rioplatense solamente ingresaría el 50% de su traspaso.

23 marzo 2012

Tu a Ghana y yo a Alemania

Si ya es poco habitual que dos hermanos coincidan como profesionales en una misma época, que ambos coincidan como internacionales en las categorías inferiores del mismo país, o que lleguen a jugar en equipos diferentes en una liga extranjera, menos habitual es que ambos lleguen a enfrentarse en un Mundial defendiendo la camiseta de dos países diferentes.

Esta rocambolesca historia la conocen perfectamente los hermanos Kevin-Prince y Jérôme Boateng. Realmente son hermanastros, hijos del mismo padre, un emigrante ghanés, que dejó su país tras el golpe de estado del Jerry Rawlings en 1981 y se refugió en Berlín, esperando que el fútbol le diera de comer, pero sólo llegó a ser semiprofesional. A nivel personal su arraigo fue mayor. De Christina, su primera esposa, nació, el 6 de marzo de 1987, Kevin-Prince. Separado apenas un mes después del nacimiento, se unió a Nina, con quien tuvo a Jérôme Prince el 3 de septiembre de 1988. Los hermanastros se criaron en lugares diametralmente opuestos. Kevin-Prince, en Wedding, donde según sus palabras "te haces traficante o futbolista", y Jérôme, en Berlin-Wilmersdorf, donde las cosas son bien distintas, al tratarse de un barrio más acomodado. Ambos crecieron sin la presencia de su padre ya que éste abandonó el hogar familiar poco después de que naciera cada uno de ellos, y ese, junto al fútbol, es el único punto en común de los hermanos Boateng.

Con el fútbol en la sangre, los dos chicos recalaron en la cantera del Herta de Berlin, donde Kevin-Prince como interior y Jérôme como lateral, mostraron rápidamente condiciones que los llevaron a las selecciones juveniles de Alemania. Pero los comportamientos de ambos comenzaron a distanciarlos. Mientras integraba la sub-21 alemana, Kevin-Prince fue expulsado por reiterados actos de indisciplina. La gota que colmó el vaso fue la enésima 'escapada' tras una larga noche de fiesta en Toulon (Francia), que supuso un gran escándalo en el país teutón. Fue entonces cuando, aprovechando su doble nacionalidad, y avalado por la FIFA, optó por integrarse en la selección de Ghana. Además, el mayor de los Boateng juró no volver jamás a Alemania después de firmar por el Tottenham Hotspur en 2007. Ese mismo año su hermano Jérôme pasó al Hamburgo, cumpliendo siempre como un jugador correcto y voluntarioso. Posteriormente fichó por el Manchester City, mientras que Kevin-Prince pasó al Borussia de Dortmund y posteriormente al Portsmouth, volviendo a coincidir en la Bundesliga y la Premier League.

Pese a sus grandes diferencias, los hermanos Boateng mantuvieron una relación cordial hasta que Michael Ballack, entonces jugador del Chelsea, les convirtió en enemigos. Alemania no pudo contar con su líder en el Mundial de Sudáfrica porque Kevin-Prince lo lesionó semanas antes del torneo en la final de la FA Cup. Toda Alemania atacó al entonces jugador del Portsmouth y éste hizo oídos sordos hasta que recibió una inesperada crítica, la de Jérôme, al declarar que "su entrada merecía la expulsión". En ese momento, la relación entre ambos se rompió tajantemente, como desveló el internacional alemán: "Me dijo que le había fallado. Que no quería saber nada de mí y que cada uno tenía su familia. Eso fue demasiado para mí. No tengo ninguna relación con él".

Por caprichos del destino, la cita mundialista los enfrentó en uno de los cuartos de final de Sudáfrica 2010. Era la primera vez en la historia que dos hermanos estaban frente a frente en un partido mundialista. Ese 23 de junio, Alemania eliminó a Ghana (1-0), y Jérôme lo celebró moderadamente dejando el Soccer City de Johannesburgo sin despedirse de su hermanastro.

Kevin-Prince fichó ese mismo año por el AC Milan, mientras que Jérôme regresó a Alemania sin acabar de cumplir su contrato con el City, fichando por el Bayern de Múnich. El mayor ganó el Scudetto 2010-11 y en la fiesta de clausura dejó boquiabiertos a los 80.000 tifosi rossoneri que abarrotaron San Siro, realizando una brillante actuación imitando a Michael Jackson. En la presente temporada se ha convertido en un baluarte del campeón italiano deleitando con goles espectaculares y decisivos. Por contra, el pasado 4 de noviembre anunció su retirada de la selección ghanesa debido "a las reiteradas lesiones que he tenido en los últimos meses, ya que jugar a la vez para mi club y la selección es demasiado exigente para mi salud". Jérôme por su parte, no está teniendo mucha suerte en su periplo muniqués, aunque es un fijo en las convocatorias de Löw. El pasado verano se reencontraron con sus respectivos equipos en la Audi Cup, torneo organizado por el conjunto alemán, y demostraron que ya habían dejado atrás las viejas rencillas... Y esta es la historia (todavía inacabada) de los Boateng, dos hermanos nacidos en la misma ciudad, con nacionalidades diferentes, separados y unidos por un balón de fútbol.

21 marzo 2012

Una apuesta arriesgada


Mi padre (ex-entrenador y ex-vocal de la entonces Federación Castellana de Fútbol), a lo largo de su vida me ha dado muchas lecciones futbolísticas, y aún me las sigue dando incluso cuando yo creo estar en posesión de la verdad más absoluta. La cuestión es que él siempre ha catalogado a Miguel Ángel Lotina como un entrenador para equipos pequeños. Yo, después de los últimos equipos del de Meñaka, como el Espanyol, Real Sociedad o Deportivo de La Coruña, no lo consideraba así.

Craso error, pues Lotina es todo un experto en sacar el máximo partido de una plantilla limitada, aprovechando los recursos de los que dispone. El problema surge cuando es necesario una variación tanto a nivel táctico como técnico, variando sistema de juego y futbolistas, para reanimar un equipo que se estanca y no encuentra su propia identidad.

Con todo esto no llego a entender como un club de la filosofía del Villarreal, contrata a un técnico como Lotina. Sus visiones del fútbol no guardan similitud alguna. El 'submarino amarillo', de la mano del chileno Manuel Pellegrini, nos enamoró a todos con su excelso fútbol al tiempo que se convertía en matagigantes en la Champions League de la temporada 2005-2006, hasta que se cruzó el Arsenal de Wenger, y el fallo de Riquelme desde los once metros los dejó fuera de la final.

Aquel equipo basado en jugadores como Juan Pablo Sorín, Marcos Senna, Juan Román Riquelme, Guille Franco y Diego Forlán, sin excesivos mimbres para afrontar grandes partidos, pero que aguantaba todo tipo de embestidas, nunca renunció a su estilo. Un estilo que atrajo a futbolistas de la talla de Matías Fernandez, Jon Dahl Tomasson, Robert Pires o Nihat Kahveci, y en donde el balón es siempre el protagonista. El juego es rápido, de un solo toque, mimando la pelota. Por delante, constante movimientos, desmarques, caídas a banda, coberturas... un espectáculo futbolístico siempre buscando el gol. Un fútbol ofensivo que deslumbró a toda Europa. Los resultados podían ir mejor o peor, pero Pellegrini nunca renunció a su estilo.

No dudo de la capacidad de Lotina para salvar el proyecto y mantener la categoría, pero nunca ha sido un entrenador de ideas fijas, no existe otro fútbol que no sea el basado en la defensa y no hay alineaciones que contengan dos delanteros o más. Obstinado es quizás, el adjetivo que mejor lo describe. El míster debe adaptarse a los futbolistas, nunca deben ser los futbolistas los que se adapten al míster. No puedes pretender jugar al primer toque si tus jugadores necesitan tres contactos para controlar un balón. Primero hay que conocer los efectivos de los que se dispone y entonces plantear posibilidades. Si no tienes extremos con velocidad, no puedes jugar por bandas; si no tienes mediocentros que sepan organizar (no es el caso) jugadas ni defensas que sepan sacar el balón jugado, no puedes hacer juego interior; si no tienes delanteros con pegada, no puedes plantear un partido de tú a tú... la capacidad de adaptación es fundamental en un buen entrenador.

El Villarreal dispone de jugadores capaces de hacer un fútbol brillante y vistoso, fiel a su estilo, pero corren tiempos difíciles y la solución pasa por ser prácticos. Me queda la duda si la renuncia a su estilo es temporal. Lotina salvará este proyecto. A su manera, pero lo salvará. Sería una gran equivocación que se quedase más tiempo. Su forma de ver el fútbol no tiene nada que ver con lo que el Villarreal enseña a sus futbolistas desde las categorías inferiores. Si se trata de un parche temporal para que el submarino no se hunda, me parece hasta una decisión acertada, pero si se tratara de una apuesta a largo plazo, me parecería el error más grave del club desde la salida de Riquelme (no puedo ocultar mi simpatía por todo lo que huele a xeneize). El fútbol alegre que el Villarreal ha desarrollado en temporadas pasadas contrasta con la cara de tristeza intrínseca de Lotina. El tiempo dictará sentencia y, si Lotina se queda en el club, espero equivocarme. Ha dicho en más de una ocasión que "aprendí mucho con el descenso del Deportivo", llegó el momento de demostrarlo.

20 marzo 2012

DORSALES MÍTICOS: 10 Platini

Es uno de los mejores centrocampistas de la historia dadas su creatividad, habilidad, visión de juego ante la presión del rival y olfato goleador. 'Le Roi', como fue apodado durante sus años de esplendor en los 80, se convirtió en depositario del talento y heredero de la corona europea que ostentó con firmeza Johan Cruyff. En su incansable labor por dejar impreso su sello en la historia del fútbol, se convirtió en el primer futbolista de la historia en conseguir tres Balones de oro de forma consecutiva.

Michel François Platini nació el 21 de junio de 1955 en Jœuf, pequeña población del departamento de Meurthe y Mosela en la Lorraine (Francia). Sus primeros pasos futbolísticos están unidos a la carrera de su padre, Aldo Platini, ex-jugador y entrenador, hijo de inmigrantes italianos, de la zona del Piamonte, que se establecieron en Francia tras el fin de la II Guerra Mundial. En 1966, con 11 años, comenzó a jugar en las categorías inferiores del AS Joeuf, club de tercera división que dirigía su padre. Con 16 años sorprendió jugando con el Joeuf en un partido contra el FC Metz de la Coupe Gambardella, competición sub-19 auspiciada por la Fédération Française de Football.

El joven Platini fue llamado para probar con el Metz pero, una lesión primero, y un examen médico en el que dictaminaron que tenía problemas de respiración y un corazón frágil (llegó a desmayarse en el spirometro), acabó frustrando su fichaje por el conjunto 'granate'. Fue entonés cuando en septiembre de 1972 se unió al equipo reserva del AS Nancy-Lorraine, cuyo primer equipo entrenaba su padre. Su debut como profesional se produjo en mayo de 1973 ante el Valenciennes FC marcando el primer hat-trick de su carrera. En 1974 sufrió una grave lesión al romperse la pierna izquierda en un partido contra el OGC Niza. El Nancy descendió ese año, pero gracias principalmente a la labor de Platini, al marcar 17 goles en la Ligue2, el Nancy regresó a la élite del fútbol francés un año más tarde. En el verano de 1976 firmó su primer contrato profesional, y dos años más tarde guió a 'Les Chardons' a conquistar la primera, y única, Copa de Francia del club, que lograron tras vencer al Niza con un único gol de Platini.

En 1979, tras finalizar su contrato, PSG, Inter y AS Saint-Étienne fueron los equipos más interesados en su contratación. Se decantó por 'Les Verts' con los que firmó por tres años. Con el equipo del Loira se proclamó campeón de la Liga (1980-81), décimo título del club verdiblanco que le vale para ser el único equipo de Francia que puede tener en su escudo la estrella que simboliza las diez ligas. Además el equipo llegó a jugar dos finales de la Copa de Francia, que perdieron contra el SC Bastia y el PSG respectivamente. En 1982, Roger Rocher, presidente del Saint-Étienne, ingresa en prisión a causa de impagos a los jugadores, lo que propicia la salida de Platini.

Fue entonces cuando Giovanni Agnelli se cruzó en su camino y lo ficha para la Juventus FC. Sus inicios en 'La Vecchia Signora' no fueron fáciles ya que Italia venía de ganar el Mundial de España'82 con un equipo formado en su mayoría por jugadores de la Juve. En su primera temporada en Italia logró el subcampeonato de liga y la Copa de Italia pero fue derrotado en la final de la Copa de Europa disputada en Atenas ante el Hamburgo alemán. Para la siguiente temporada se conformó un equipo donde destacaban Stefano Tacconi, Cesare Prandelli, Zbigniew Boniek, Massimo Bonini, Gaetano Scirea, Antonio Cabrini y el propio Platini. En esa misma temporada, el equipo obtuvo el Scudetto y la Recopa de Europa ante el FC Porto. En la temporada 1984-85, la Juventus obtuvo la Supercopa de Europa frente al Liverpool FC y la Copa de Europa en Bruselas ante el mismo rival, con lo que el equipo 'bianconero' entraba en la historia del fútbol europeo al ser el primero en conquistar las tres principales competiciones organizadas por la UEFA, hecho refrendado unos meses después al imponerse a Argentinos Juniors en la Copa Intercontinental.

Sin duda alguna Platini mostró su mejor fútbol, formando un deslumbrante tándem junto al polaco Boniek. Con el equipo dirigido por Giovanni Trapattoni conquistó 2 Scudettos (1983-84 y 1985-86), 1 Copa de Italia (1982-83), 1 Recopa de Europa (1983-84), 1 Supercopa de Europa(1985) y 1 Copa Intercontinental (1985). A este palmarés con su equipo hay que añadir los reconocimientos logrados a título personal, entre los que destacan los 'Balones de Oro' conseguidos en 1983, 1984 y 1985, años en los que además se proclamó 'capocannoniere' de la Serie A, un logro que nadie se ha atrevido a igualar hasta la fecha.

Internacional por Francia, jugó para la selección sub-18 con la que actuó en la Coupe Gambardella de 1973. Debutó con la selección absoluta el 27 de mayo de 1976 ante Checoslovaquia en el estadio del Parque de los Príncipes, en París. Ese mismo año fue seleccionado por la sub-23 para disputar las Olimpiadas de Montreal, en las que el combinado galo cayó en los cuartos de final ante Alemania Oriental. Con tan sólo 23 años, debutó en el Mundial de Argentina en 1978, La selección gala fue eliminada en la primera ronda, y Platini anotó su primer gol en un Mundial, concretamente, a Fialli, guardamenta argentino. Además participó en las ediciones mundialistas de España'82 (cayeron en semifinales, en la tanda de penaltis, ante la Alemania Federal) y México'86, donde desplegaron un juego espectacular, aunque volvieron a caer ante Alemania en semifinales.

En 1984, participó en la Eurocopa disputada en Francia. El torneo le llegaba en el mejor momento de su carrera siendo, además, el capitán de una selección francesa (dirigida por Michel Hidalgo y con aquel famoso cuadrado mágico en el centro del campo que formaban Luis Fernandez, Jean Tigana, Alain Giresse y el propio Platini) que ganaba en la final a España por 2-0 y con el recordado gol de falta al portero español Luis Miguel Arconada. Además el 10 francés se proclamó máximo anotador de campeonato con 9 goles.

El 17 de mayo de 1987 anunció su retirada como jugador, en uno de sus mejores momentos, a los 32 años de edad, con el depósito desbordante de talento pero según su criterio vacío de combustible y motivación para seguir deleitándonos con su fútbol. Creó su propia línea de ropa deportiva, a la que llamó 'Número 10', su dorsal en el terreno de juego. Inauguró también una escuela deportiva en Perpignan, y sus conocimientos le ayudaron para trabajar en la RAI, en un programa semanal sobre los goles más vistosos, y en radio Montecarlo. Tuvo sus escarceos como entrenador, dirigiendo a la selección de Francia, en sustitución de Henri Michel. El 11 de diciembre de 1989 prolongó su contrato por un nuevo período de cuatro años y medio más, pese a que Francia no se clasificó para la fase final del Mundial de Italia'90. No halló placer en ver el fútbol desde más allá de la línea de cal. Su futuro estaba más arriba, en los palcos, donde primero fue designado directivo de la Federación de su país, después copresidente de la organización del Mundial de 1998, más tarde entró en la FIFA, y desde enero de 2007 ocupa la presidencia de la UEFA (cargo que aún ostenta) tras vencer en la votación a Lennart Johansson.

14 marzo 2012

Naranja, un color para la historia azulgrana

Los colores distintivos del FC Barcelona son el azul y el granate. Existen diversas teorías sobre las causas que llevaron a los fundadores del club a escoger estos colores, aunque siempre se ha afirmado que Hans-Max Gamper Haessig escogió estos colores por ser los que identificaban al FC Basilea, equipo suizo del que había sido capitán, antes de ser considerado como el mejor delantero del FC Excelsior.

El periodista Narciso Masferrer (amigo personal de Gamper), fundador de 'Los Deportes' y 'El Mundo Deportivo', además de haber sido ser vicepresidente del FC Barcelona (1909-10) y presidente de la Federació Catalana de Futbol (1913) e intervenir en la creación del Comité Olímpico Catalán y más tarde en la del Comité Olímpico Español, narraba en un artículo que fue publicado en 'La Vanguardia' el 29 de noviembre de 1924, como en la reunión fundacional del FC Barcelona del 29 de noviembre de 1899 (que se efectuó en la sala de armas del Gimnasio Solé, y de la que fue testigo presencial), se debatió sobre el asunto de la elección de los colores azul y grana. "Se trató extensamente del nombre y colores que adoptaría el club, quedando acordado, como título de la sociedad Football Club Barcelona y los colores azul y grana, que son, sino estamos equivocados, los mismos del FC de Basilea, al que ha pertenecido hasta hace poco el ex campeón suizo Hans Gamper, nuestro estimado amigo".

Para su segunda equipación, el FC Barcelona ha cambiado los colores en diversas ocasiones. Desde 1913, y hasta 1975, el club azulgrana vestía una camiseta blanca con pantalón azul (algo impensable hoy). Estos colores cambiaron a principios de los 70 cuando se instauró el amarillo como segundo color del club catalán, una camiseta que llevaron los Cruyff, Rexach, etc, y que además tenía una franja azulgrana. Luego llegaron el azul celeste, rojo, verde, gris, azul marino, dorado, amarillo fosforito, salmón, negro o naranja, un color que siempre irá unido a la primera Copa de Europa conquistada en Wembley con aquella famosa camiseta de la firma Meyba.

Fundada en los años 40 por José Mestre y Joaquín Ballbé, Meyba era una prestigiosa marca que a principios de los 80 estaba especializada en equipamientos futbolísticos y prendas de baño (su negocio original). Con sede en la capital catalana, la empresa vistió a varios equipos españoles de la Primera y Segunda Divisón como Atlético de Madrid, FC Barcelona, Real Betis, Cádiz CF, RCD Español, UE Lleida, Real Murcia, CA Osasuna, Real Oviedo, Racing de Santander, Real Valladolid o la selección catalana entre otros.

Pero no fue hasta 1981 cuando Meyba empezó a equipar al FC Barcelona, ya con José Luis Núñez como presidente, y permaneció once años vistiendo a todos los equipos de la entidad azulgrana. Eran otros tiempos, porque la televisión empezaba a tener un peso específico muy grande en el fútbol español y precisamente por eso comenzaba ya a hablarse de los famosos 'derechos de imagen'. La década de los 90 ha sido la segunda mejor en la historia del Barcelona. Fueron diez años de éxitos para el club en todos los órdenes, tanto en el terreno futbolístico como en las demás secciones deportivas. El equipo de fútbol, entrenado por Johan Cruyff, y con jugadores como Koeman, Guardiola, Stoichkov, Laudrup, Zubizarreta o Bakero, ganó cuatro Ligas consecutivas entre 1991 y 1994, y el 20 de mayo de 1992 conquistó el título más preciado del club, la Copa de Europa, en el estadio de Wembley, ante la Sampdoria italiana.

Para esa temporada la marca española había provisto al conjunto azulgrana de una segunda equipación naranja con cuello en pico azul y unas franjas azul y granate en las mangas. Un diseño y color extraños, ya que en temporadas anteriores las camisetas de reserva eran de color amarillo, azul celeste o rojo, versiones siempre acompañadas con una doble franja azul y granate. Sin duda alguna, el diseño se entendió como un homenaje a la 'naranja mecánica' que había capitaneado Cruyff en los años 70, aunque los responsables de la marca nunca dieron una versión oficial de la elección de este color.

El Barcelona vistió por primera vez la camiseta naranja de Meyba el 2 de octubre de 1991, en el partido de vuelta de los dieciseisavos de final, que enfrentaba al conjunto de Johan Cruyff con el FC Hansa Rostock alemán en el Ostseestadion. Un mes después volvía a enfundarse la equipación naranja en el partido de vuelta de los octavos de final ante el FC Kaiserslautern. La tercera vez que el conjunto 'culé' utilizaría esta equipación sería en la final de la Copa de Europa, ya que para este partido la UEFA obligó (por coincidencia de colores) a ambos equipos a jugar con sus equipaciones de reserva.

El partido fue muy igualado, ambos equipos se respetaban y tomaban muchas precauciones. El Barcelona parecía tener el control aunque sin dominar, mientras que la Sampdoria asustaba a los hombres de Cruyff con peligrososísimos contraataques protagonizados por Mancini, Vialli y Lombardo. En el minuto seis de la segunda parte de la prórroga el centrocampista italiano Giovanni Invernizzi cometió una falta sobre Eusebio en la frontal del área. El central holandés Ronald Koeman lanzó la falta y con su gol dió la primera Copa de Europa al conjunto azulgrana después de los intentos fallidos de 1961 y 1986.

A los dirigentes de Meyba siempre les cabrá el honor de que la primera Copa de Europa de la historia del Barça se consiguió con aquella (ya celebre) equipación naranja. Curiosamente antes de esa final, el presidente Núñez, que siempre fue un precursor en estos temas, ya había firmado con la empresa italiana Kappa para que equipara al club azulgrana a partir de la siguiente temporada, con lo que aquella 'mítica' camiseta nunca más volvió a ser utilizada, puesto que con aquella final se cerraba la temporada, en cuanto a equipos se refiere.

Esa camiseta se convirtió inmediatamente en toda una reliquia histórica (aún hoy puede encontrarse una versión a la venta en las tiendas oficiales del club), si bien cabe recordar que, curiosamente, al acabar el partido los jugadores del Barça se pusieron encima la habitual camiseta azulgrana para recoger el trofeo con su elástica habitual. Todos recordamos la imagen de los jugadores levantando 'la orejona' con la camiseta titular y el pantalón y medias naranjas.

Posteriormente, tanto la marca italiana Kappa como la norteamericana Nike (actual sponsor de equipamiento deportivo del FC Barcelona), han creado diseños en tonos naranjas con los que nos es inevitable no volver la mente a nuestra protagonista de hoy, una camiseta que tan buenos recuerdos trae al aficionado 'culé'.

12 marzo 2012

Futbolistas 2.0

Muchos son los entrenadores, periodistas y entendidos de este deporte, que afirman que un futbolista no se hace, sino que nace. Sin embargo viendo las canteras de muchos equipos nacionales e internacionales podemos observar como abundan apellidos ilustres. Y es que en muchas ocasiones, ser hijo de ex jugador es una garantía para poder llegar a triunfar, o al menos tener la oportunidad de intentarlo, una oportunidad que a otros muchos con gran talento se les niega por no tener 'padrino'.

Es cierto que en ocasiones llevar un apellido ilustre en el mundo futbolístico puede llegar a pesar demasiado, sin embargo, la dificultad de que los vástagos puedan triunfar al igual que sus padres, hace que sobresalgan quienes lo consiguen. Pero a lo largo de los años, muchos jugadores han seguido los pasos del triunfo de sus padres, otros se han quedado en el intento, e incluso los hay que han llegado a superar a sus progenitores...

Por la cantera azulgrana han pasado apellidos ilustres como Jordi Cruyff (ya retirado e hijo del mítico 14 holandés), Sergio Busquets (hijo de Carles Busquets, portero azulgrana en los 90), Pepe Reina (hijo de Miguel Reina, portero azulgrana desde 1966 a 1973), los hermanos Alcántara (Thiago y Rafinha), hijos de Mazinho, el portero Jesús Unzue Elorza (que sigue los pasos de su padre bajo los tres palos), el defensa Jessua Andrea Angoy Cruyff (hijo de Jesús Angoy y nieto de Cruyff), Keita Balde (delantero e hijo del medio malí del primer equipo), Sveinn Aron Guðjohnsen (defensa e hijo del delantero islandés), Mamadou Toure Toure (hijo del actual jugador del Manchester City) o Guillermo Amor Torres (que juega en el Alevín C y es hijo del actual director técnico del fútbol formativo del club azulgrana).

Por la cantera del Real Madrid hemos podido ver, a lo largo de los años, a jugadores como Manuel Sanchís (ilustre capitán blanco e hijo de otro mítico jugador del mismo nombre), otros jugadores son David Buyo (hijo del ex portero gallego) o Vicente del Bosque (no creo que haya que decir de quien es hijo), y casos más conocidos como los de Adrián (hijo de Michel y ahora en las filas del Racing de Santander), Denis (actualmente en el Castilla e hijo de Dimitri Cheryshev, ex jugador del Sporting de Gijón), Marcos Llorente (hijo de Paco Llorente, sobrino-nieto de Gento y nieto de Ramón Moreno Grosso) o la saga Zidane, cuyos hijos juegan en los distintos filiales del conjunto blanco: Enzo (Juvenil C), Luca (Infantil A) y Theo (Benjamin A).

En la cantera del Villarreal juega como lateral izquierdo John Neeskens Ramírez, de 18 años e hijo del ex azulgrana Johan Neeskens. Junto al hispano-holandés llegó el verano pasado procedente de la cantera del Real Madrid Juan Esnáider, por su parte es hijo de Juan Eduardo Esnáider (ex delantero de Real Madrid, Espanyol, Zaragoza, At. Madrid o Juventus). Por la cantera de la Real Sociedad hemos visto apellidos ilustres como los de los hermanos Alonso, hijos de Perico Alonso, centrocampista de la Real Sociedad, Barcelona y Sabadell. El más conocido es Xabi, en las filas del Real Madrid y campeón del Mundo y de Europa con la selección española. Su hermano Mikel, también inició su carrera con el conjunto donostiarra para después colgar las botas en el Tenerife. En el primer filial 'erreala' podemos encontar a Kenan Kodro, que además entrena a las ordenes de su padre Meho Kodro, ex jugador de la Real Sociedad, Barcelona, Tenerife o Deportivo Alavés. Cundi fue un bravo lateral que desarrolló su carrera en el Sporting de Gijón y llegó a ser internacional por España. Su hijo, Rubén Suérez, fue campeón del Mundial Sub-20 de Nigeria'99 junto a Casillas o Xavi entre otros. Ex jugador del Sporting como su padre y Elche, fue en el Levante donde alcanzó su punto más alto. Eusebio Ríos fue un defensa vasco que, curiosamente, desarrolló casi toda su carrera profesional en las filas del Real Betis. Su hijo Roberto se formó en las categorías inferiores del conjunto 'verdiblanco' pero su raíces vascas hicieron que en 1997 el Athletic pagara 2000 millones de pesetas (12 millones de euros), cifra espectacular en aquella época y más considerando que se trataba de un defensa.

Pero seguramente los casos más sorprendentes sean los de la saga Alonso, Babunski y Gudjohnsen. Marcos Alonso, actual jugador del Bolton inglés, y criado en la cantera madridista, es hijo de Marcos Alonso (jugador del Racing de Santander, Atlético de Madrid y Barcelona) y nieto de Marquitos, recientemente fallecido, y cinco veces campeón de Europa con el Real Madrid. Por otro lado está Boban Babunski, actual seleccionador sub-21 de Macedonia y ex-jugador de UE Lleida y CD Logroñés, cuyos hijos están repartidos en las canteras españolas: David (Juvenil A FC Barcelona) y Dorian (Cadete A Real Madrid CF). En Islandia tenemos a los Guðjohnsen. De esta saga el más conocido es Eiður, que jugó en el FC Barcelona entre 2006 y 2009. Lo que poca gente conoce es que en 1996 debutó como internacional con la selección islandesa sustituyendo a Arnór Guðjohnsen, su propio padre, hecho inédito en el fútbol profesional y que podemos ver en la foto de cabecera de este post. Como ya hemos visto anteriormente, la saga la continúa Sveinn Aron que juega como defensa en la cantera azulgrana.

Fuera de nuestras fronteras las cosas no cambian mucho y en Europa podemos encontrarnos casos como el de Carlo Cudicini, ex portero del Chelsea y actualmente en las filas del Tottenham, quien es hijo de Fabio Cudicini, leyenda del gran Milan campeón de Europa y de la Intercontinental en 1969. Seguimos en Italia, donde comienza a despuntar en las categorías inferiores de la 'azzurra' Andrea Simone Ganz, jugador del Milán e hijo del mítico Mauricio Ganz, reputado delantero de los años 90. Otros casos son los de Sandro Mazzola, hijo del mítico Valentino Mazzola, integrante del gran Torino de los años 40, o el de Cesare y Paolo Maldini, que jugaron para la selección 'azzurra'. El padre, quien participó en Chile 1962, es recordado por su estilo defensivo. Su hijo Paolo pudo heredar parte de sus habilidades y estuvo considerado durante la década de los 90 como uno de los mejores defensas del planeta.

En Inglaterra tenemos a los Lampard. Frank jugó entre 1967 y 1985 en las filas del West Ham United, equipo donde también inició su carrera su hijo Frank, para luego pasar al Chelsea, donde se ha convertido en un jugador de primer nivel. Curiosamente esta familia está emparentada con nuestros próximos protagonistas: los Redknapp, quienes son tío y primo respectivamente del jugador del Chelsea. Harry, el padre, es más conocido por su dilatada carrera como entrenador, pero también comenzó su carrera con 'The Hammers' para luego jugar en la NASL en las filas de Seattle Sounders y Phoenix Fire, y terminar su carrera en el Bournemouth, club donde comenzó su carrera su hijo Jamie, y que jugó en el Liverpool la mayor parte de su carrera. Otro caso es el de los Ince. Paul jugó durante seis temporadas con el Manchester United para después jugar en el Inter de Milán o Liverpool, entre otros. Su hijo Tom (internacional sub-21) comenzó su carrera en el conjunto de Anfield, para después pasar a las filas del Blackpool. Nacido en Zaragoza, aunque con nacionalidad uruguaya e internacional sub-16 y sub-17 por Inglaterra, es Diego Poyet (hijo de Gustavo Poyet, ex internacional 'charrúa' y ex jugador de River Plate, Zaragoza, Chelsea o Tottenham Hotspur) que ya está destacando con el filial del Charlton Athletic.

En Francia encontramos casos como el de los Djorkaeff. Jean, el padre, fue jugador del Olympique de Lyon, Olympique de Marsella, PSG y Paris FC, además fue capitán del equipo francés durante la década de los 60, etapa en que el país galo obtuvo pocos triunfos. Su hijo Youri (Mónaco, PSG, Inter de Milán y Kaiserslautern entre otros), sin embargo, logró alzar la Copa del Mundial en 1998. Otro caso es el de los Gourcuff. Christian, el padre, hoy en día es más conocido por su faceta como entrenador, pero tras de si hay una dilatada carrera en modestos equipos del fútbol francés. Por contra su hijo Yoann, actualmente en la filas del Olympique de Lyon, es un asiduo en las convocatorias de la selección francesa, y ya tiene en sus vitrinas una Champions League (2006-07) tras su paso por el AC Milan de Carlo Ancelotti.

En la actual plantilla del Ajax de Amsterdam encontramos como defensa a Daley Blind, mismo puesto y equipo con el que su padre, el mítico central Danny Blind, fue campeón de la Copa de Europa y la Intercontinental en 1995. En el fútbol polaco encontramos a Włodzimierz y Euzebiusz Smolarek. El primero, reciéntemente fallecido, jugó como centrocampista en el Widzew Łódź, Legia de Varsovia, Eintracht de Frankfurt, Feyenoord y Utrecht, y además participó en los Mundiales de futbol de 1982 y 1986. Su primogénito (actual jugador del ADO Den Haag y ex jugador de Feyenoord, Borussia de Dortmund y Racing de Santander, entre otros) sólo ha participado en Alemania 2006.

En Dinamarca nos encontramos a los Laudrup, un caso curioso en cuanto a las sagas futbolísticas. Michael y Brian, los más conocidos de la saga, son hijos de Finn Laudrup-Jensen, delantero danés de los años 70 que jugó en equipos como el Brøndby o la selección danesa. Precisamente en Dinamarca comienzan a destacar los hijos de Michael. Mads Thuno Laudrup nació en Milán y actualmente juega en el HB Koge tras abandonar la disciplina del Copenhaguen en el verano del 2009 y pasar una prueba con el Ajax de Amsterdam. Su hermano Andreas Laudrup nació un año después en Barcelona, ha crecido futbolísticamente en la cantera del Real Madrid y actualmente juega en el FC Nordsjaelland de la SAS Ligaen. En Suecia encontramos otra saga, la de los Andersson. Roy, el padre, desarrolló toda su carrera en el Malmö y jugó el Mundial de Argentina'78. Sus dos hijos siguieron sus pasos. Patrik (Bayern Múnich y Barcelona entre los más destacados) fue internacional sueco en los Mundiales de 1994 y 2002. Daniel, por su parte, ha desarrollado gran parte de su carrera en el Calcio y jugó en Alemania 2006. Los tres son recordados como parte importante de la historia futbolística sueca.

En Sudamérica podemos encontrar casos como los de Djalminha (ex jugador del Deportivo de La Coruña), hijo de Djalma Dias, un defensa que jugó en Palmeiras, Atlético Mineiro, Santos, Botafogo y fue 21 veces internacional con Brasil. Juan Sebastián 'la brujita' Verón (Estudiantes, Boca Juniors, Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea, Inter de Milán) es hijo de Juan Ramón 'la bruja' Verón, ex futbolista y símbolo de Estudiantes de la Plata. Pablo Forlán jugó tres Mundiales con Uruguay. Pese a ello, la fama del apellido corresponde a su hijo Diego, Bota de Oro en 2004-05 y 2008-09 y Balón de Oro en el Mundial de Sudáfrica, quien es, además, uno de los más grandes goleadores de la selección 'charrúa' y de todo el mundo. También uruguayos son Julio y Paolo Montero. El padre jugó el Mundial de México'70 y Paolo Montero, su hijo, disputó el Mundial 2002 y se hizo mundialmente conocido en la Juventus de finales de los 90. En Argentina encontramos a Jorge 'El Pipa' Higuaín, jugador de Boca Juniors, River Plate, San Lorenzo, y Stade Brestois 29 de la liga francesa. Precisamente en Brest fue donde nació el más conocido de sus hijos, Gonzalo 'El Pipita' Higuaín, delantero del Real Madrid y de la selección albiceleste. En la cantera del River Plate podemos encontrarnos a Giovanni, Gianluca y Giuliano, los hijos del 'Cholo' Simeone, actual entrenador del Atlético de Madrid. En Brasil podemos encontrar a Romarinho, hijo de Romário, quien al igual que su progenitor, actúa como delantero y se ha formado también en las categorías inferiores del Vasco da Gama. Nacido en Barcelona, el joven crack ya ha debutado con el primer equipo 'bacalhau' y recientemente ha sonado como fichaje del filial azulgrana. También brasileño es Mattheus, hijo del ex delantero del Deportivo Bebeto. A sus casi 18 años ya tiene una cláusula millonaria y pertenece al Flamengo.

Otros históricos como el colombiano René Higuita, el ecuatoriano José Francisco Cevallos, y el paraguayo Mauro Antonio Caballero, han visto a sus hijos despuntar con sus respectivas selecciones en el pasado Sudamericano sub-17, disputado en Ecuador. Aunque tan adictos al balón como sus padres, la vida de los jóvenes es diferente a la de sus progenitores, que saltaron a la fama desde la pobreza, mientras que Cristian Andrés Higuita, José Francisco Cevallos, y Mauro Andrés Caballero nacieron cuando sus padres ya gozaban de éxito y fama.