30 enero 2011

La camiseta estilo 'Boca' del Alavés

Después de sólo llevar tres temporadas en Primera División tras toda una eternidad en divisiones inferiores, el Deportivo Alavés alcanzó, contra todo pronóstico, la final de la UEFA de la temporada 2000-01. Esa campaña el conjunto de José Manuel Esnal ‘Mané’ eliminó de la competición a equipos de la talla de Gaziantepspor, Lilleström, Rosenborg, Inter, Rayo Vallecano y Kaiserslautern, con una apuesta al juego alegre y ofensivo. Un recordadísimo equipo en el que destacaban los argentinos Martín Herrera, Desio y Astudillo, el uruguayo Iván Alonso, el rumano Cosmin Contra, el defensa noruego Eggen, Jordi Cruyff y los españoles Téllez, Geli, Karmona y el goleador Javi Moreno.

Aquella temporada el Deportivo Alavés había dejado aparcada su habitual indumentaria azul y blanca, para jugar las eliminatorias de la competición europea con una equipación rosa chicle que llevaba, en su estampado, grabados los nombres de todos los socios del club, en una original forma de homenajear a esa incansable afición de Mendizorroza. En Europa bautizaron al Alavés como el 'Pink team' y la verdad es que ese color les trajo suerte.

Para la final y por 'chocar' con la equipación roja del Liverpool, la marca valenciana luanvi confeccionó una nueva camiseta azul y amarilla, que sorprendió a propios y extraños aquella noche del 16 de mayo de 2001 en el Westfalen Stadion de Dortmund. Una equipación única en su historia y que jamás volvió a utilizar, inspirada en los colores y el diseño de la clásica camiseta de Boca Juniors (algunos dicen que la franja amarilla iba a ser originariamente blanca, para así respetar los colores del club). Lo qué movió a los dirigentes vitorianos a cambiar su equipación para el partido más importante de su historia no lo sabremos nunca, seguramente puro marketing, el que un equipo no habitual en competiciones europeas disputara la final de la UEFA era algo digno de ser destacado y recordado. Lo cierto es que los aficionados no recibieron con demasiado agrado la innovadora propuesta, máxime cuando se trataba de un gran acontecimiento como aquella final. Para la directiva era una manera de recordar un hito histórico, difícilmente igualable para el club.

La ansiada e insólita final enfrentó a los alaveses contra el Liverpool de Gerard Houllier, en el que Owen y Fowler ya eran figuras y un joven Steven Gerrard comenzaba a despuntar. Tras varios años alejados de las posiciones de privilegio en Europa, los de Anfield volvían a una final europea después de la tragedia de Heysel. Su fútbol poco vistoso pero efectivo se antojaba como el contrapunto a la alegría que destilaba el juego del Alavés.

Perdiese quien perdiese aquella final, el resultado hubiese sido injusto. Ambos equipos merecieron el triunfo por igual, pero el infortunio se cebó con Delfí Geli en forma de autogol. De autogol de oro, el invento más triste y cruel de la historia del fútbol. Aquel balón botado por Gary McAllister desde la banda izquierda llevaba veneno, se vio desde que el balón salió de la bota del escocés. Y la cabeza de Geli lo constató. Un ligero roce bastó para hacer inútil la salida de Herrera. El balón acabó cayendo dentro de la portería vitoriana, muy cerca del poste, como queriendo alargar la agonía y el sufrimiento, 5-4, el final más triste para el sueño más bonito.

Tras aquella final, el Deportivo Alavés permanecería dos temporadas más en primera, hasta que en la 2002-03 certificó un nuevo descenso a Segunda División.

1 comentario:

  1. porque esa mania que tiene nike con las camisetas rosas??? hagan las camisetas blancas o amarillas de toda la vida!!

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